15 Secretos para Limpiar Tu Casa en la Mitad de Tiempo

A continuación te diremos 15 Secretos para Limpiar tu Casa en la Mitad de Tiempo, y te darás cuenta que no es necesario dedicar un día completo para la limpieza de tu hogar. Sólo debes simplificar las cosas y organizarte de la manera adecuada:

1. Tener un sistema

La experta en limpieza de velocidad Debbie Sardone, dice que el reducir el tiempo de limpieza a la mitad comienza teniendo un sistema. Eso significa limpiar la casa en el mismo orden cada ocasión: Debes trabajar una habitación a la vez, comenzando y terminando en el mismo lugar para que no pierdas el tiempo corriendo hacia adelante y hacia atrás.

Haciendo lo mismo cada vez que limpias, tendrás una rutina. La rutina es el método, y es la mejor manera para limpiar, porque la velocidad proviene del método, no de apresurarse. Puedes realmente limpiar tu casa en la mitad del tiempo, no es un truco.

2. Limpiar de arriba a abajo, de izquierda a derecha

No empieces una habitación limpiando la mesa de café, luego las persianas, y viendo el polvo de las persianas cubrir la mesa de café recién limpia. Hay que empezar en la parte superior del cuarto, como el polvo de un ventilador de techo, y el trabajo va hasta el suelo para eliminar la suciedad del piso.

Del mismo modo, la limpieza de izquierda a derecha asegura que cubra todo el cuarto en lugar de ir de un lugar a otro, sin orden.

La mayoría de la gente ve algo y lo limpia, luego miran hacia arriba, ven algo más y lo limpian, y la tierra cae sobre lo que acaba de limpiar. Si trabajas de arriba a abajo y de izquierda a derecha, estás trabajando una vez, en lugar de limpiar y después ensuciar las áreas que acabas de limpiar.

3. Jalador para ventanas para un acabado sin rayas

¿No se puede obtener el brillo que desea con Windex y toallas de papel? La autora y experta en limpieza de velocidad, Laura Dellutri, recomienda la escobilla/jalador para ventanas de grado profesional, para la correcta limpieza de ventanas. Debes colocar una gota de jabón de cocina en un galón de agua, con un paño, o trapo, limpiala y luego retírala. Ve de arriba a abajo y limpia la superficie, retira el exceso en la parte inferior. De esta manera tendrás una ventana sin rayas.

Si no deseas utilizar un jalador, Dellutri recomienda un limpiador de vidrio y un paño de microfibra. Al limpiar con el paño, usa trazos horizontales y mueve de arriba a abajo. No limpies una ventana frotando en círculos, ya que puede dejar rayas, y evita limpiar el vidrio con papel de periódico o toallas de papel, ya que dejan un residuo.

4. Ten listas todas las herramientas

Tener todas las herramientas y productos de limpieza que necesitas al alcance de la mano, significa que no perderás tiempo caminando hacia un lado y hacia otro, yendo por una cosa y luego por otra. Puedes utilizar un delantal, o incluso un cinturón de herramientas de carpintero, y llenar los bolsillos. Esto podría ser complicado con varias botellas grandes de limpiadores, por lo que necesitas pequeños envases con los limpiadores que son fáciles de llevar. También puedes colocar tus suministros en un carrito o un cubo para mantenerte organizado y ahorrar tiempo.

“Si contratas a un carpintero y los ves subir y bajar una escalera cada vez que necesite un clavo, nunca lo tolerarías, ¿o si? Quieres que tenga todo con él, puedes hacer lo mismo con los limpiadores.”, dice Sardone.

5. Sé proactivo

La mejor manera de mantener un hogar limpio es evitar algunos problemas antes de que comiencen. Por ejemplo, es recomendable el uso de un limpiador de ducha, que se presenta en botella con atomizador, para prevenir la suciedad y la acumulación de sarro en el baño. Puedes rociar y marcharte. Cada vez que tomes una ducha, rocíala para evitar tener una ducha sucia, rocíala, enjuaga y aléjate, no tienes que limpiar, tallar, ni nada.

6. Limpieza sin levantar polvo

Los plumeros funcionan muy bien para la limpieza de persianas, cuadros, rincones, y otras áreas. En el caso de los plumeros con plumas de avestruz, son muy buenos, ya que las plumas eliminan fácilmente al polvo y las grandes plumas no caen del mango. Es necesario un plumero de alta calidad y que se ajuste en tu bolsillo trasero. El plumero funciona bien para el polvo “de rutina”, pero para la acumulación pesada, tendrás que aspirar o utilizar un paño, a continuación, utilizar el plumero cada dos semanas o de acuerdo a la rutina que adquieras.

7. Corta la grasa de la cocina

La grasa inevitablemente termina en los gabinetes de la cocina, especialmente los de arriba o al lado de la estufa. Puedes comprar un limpiador con aceite de naranja para limpiar la grasa, o puedes usar un detergente para lavavajillas estándar para cortar grasa. El detergente cortará  la grasa en los gabinetes al igual que lo hace con los platos.

Mezcla una cucharada de detergente líquido con un galón de agua tibia. Prueba la solución en un área discreta, limpiándola con una esponja limpia o un paño, para asegurarse de que no dañará o descolorará el acabado. Luego enjuaga con una esponja diferente y agua limpia y tibia.

Para manchas difíciles o acumulación que no se salen con detergente, mezcla bicarbonato de sodio con agua y frota ligeramente el área problemática con un paño.

8. Limpiador de limón

Manchas de óxido o grasa en patios, pisos de garaje, etcétera, pueden ser monstruosas, pero no necesitas ácido para eliminarlos. En su lugar, utiliza un limón. El ácido en el jugo de limón disolverá la herrumbre. Corta el limón por la mitad, exprime el jugo sobre la mancha y déjalo remojar durante unos 10 minutos. Para las manchas que han estado en el concreto por semanas, meses, o un periodo más largo de tiempo, talla con un cepillo de cerdas duras. A continuación, enjuaga el jugo de limón y suciedad con agua limpia.

9. Molduras de baño

El moho se aloja en baños que no están bien ventilados porque el agua permanece en las paredes después de bañarse. Utiliza peróxido de hidrógeno en una botella de atomizador para combatir el moho. Rocíalo, deja reposar de 3 a 5 minutos, y matará al hongo.

Para evitar que el moho vuelva, en caso de que no tengas ventilación, utilice un ventilador al ducharte. Cuando hayas terminado, toma un par de minutos para limpiar el agua de los azulejos y la puerta de la ducha.

10. Elimina los depósitos minerales

Si los depósitos minerales de agua han manchado tus accesorios de plomería, no los limpies con cepillos de cerdas o almohadillas. Pueden rayar el grifo. En su lugar, usa vinagre blanco. Vierte un poco sobre un paño limpio y limpia los grifos. No hace falta mucho esfuerzo para que brillen.

11. Mantén brillante el acero inoxidable

Las huellas digitales, las manchas y las marcas de agua son los enemigos de los fregaderos y superficies de acero inoxidable. El aceite mineral puede ayudar a combatirlos. Vierte un poco de aceite mineral en un paño y frota una vez por semana, esto deroga el agua. El aceite mineral también ayuda a evita que la pasta de dientes y otros artículos se adhieran al acero, haciéndolo más fácil de mantener limpio.

12. Utiliza los borradores mágicos

Los borradores mágicos quitan las manchas cuando nada más lo hará. Carga un par cada que estés limpiando. Estas esponjas borradoras son ideales para limpiar paredes y casi cualquier superficie de piso, incluyendo madera, laminado y baldosas.

13. Limpia el microondas como un campeón

El interior de tu microondas probablemente se parece a una zona de guerra, y los alimentos horneados, especialmente si no se limpiaron al instante y se han asentado durante días o más, pueden ser difíciles de quitar.

El truco: Que el microondas ayude. Pon una taza de café llena de agua en el microondas y calienta hasta que esté hirviendo. Esto crea humedad, que afloja cualquier cosa que este en la puerta, los lados, o la parte inferior. Luego utiliza un paño húmedo y limpia las superficies.

14. Aspira en filas

El secreto para una aspiración eficaz y eficiente: Haz toda la longitud de la habitación en una fila recta, luego muévete y comienza de nuevo en la parte delantera de la habitación, a un lado de la línea que acabas de trazar. Aspirar áreas de alto tráfico una vez a la semana.

15. Velocidad-limpieza regular

Si realmente quieres reducir tu tiempo de limpieza, entonces necesitas limpiar más a menudo. Una vez que hayas limpiado tu casa a profundidad, hazlo una vez cada dos semanas. Mantendrás el lugar agradable y te ahorrará el largo, agonizante trabajo de hacer varios meses de limpieza en un solo día. Crearas una limpieza de mantenimiento en lugar de una limpieza de recuperación.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación, y ofrecer contenidos y publicidad de interés. | Enterado