Cinco Formas De Limpiar Con Los Niños Sin Lloriqueos

Ahh, limpiar junto a los niños. Muy divertido, ¿verdad?

Nosotros lo sabemos. La letanía de lloriqueos que viene después de escuchar la lista de tareas domésticas, es suficiente para querer hacerte suspirar de coraje y hacerlo por ti mismo. Tranquil@, mejor usa estas cinco formas para ayudarte a mantener la casa limpia, (y papás mucho más felices).

1.- Dar un buen lugar para comenzar.

Tener un hogar limpio, para empezar, hace todo mucho más sencillo. Sabes esto porque ya tuviste un hogar limpio una vez, quizás mucho antes de tener hijos. Cuando un espacio es abrumador, puede ser difícil para un niño saber a dónde ir o cómo saber dónde empezar, así que prepara a tu hijo para el éxito con un borrón y cuenta nueva, a dónde pertenecen las cosas.

2.- Se consistente.

Si tus hijos no conocen tus expectativas, ellos no podrán cumplirlas. Si ellos no saben los límites, ellos no los van a respetar. Y si ellos no obtienen reglas, ellos jamás van a seguirlas. Establece el tono de voz de manera firme y justa con las reglas para que tengan sentido para los niños y tu familia. Aquí hay algunos ejemplos:

  • Un juguete fuera, un juguete adentro. Antes de que puedas empezar una nueva actividad, tienes que dejar la actividad anterior.
  • Un juguete adentro, un juguete fuera. Por cada juguete nuevo que reciban, pueden donar un juguete a alguien que lo necesite o a algún lugar en donde puedan ser almacenados o donados en otro momento.
  • Resumen del día. Diez minutos antes de que el día termine, haz que tus hijos limpien sus habitaciones o que recojan el mismo número de objetos que su edad antes de acostarse.
  • Regrésalo a donde lo encontraste. También es una buena idea tener reglas que aseguren que los niños no harán más difícil el momento de limpieza en el futuro.

También es una buena idea definir qué juguetes o áreas de trabajo está bien dejar solo, especialmente, si están trabajando en algún proyecto de construcción o un rompecabezas.

3.- Hazlo rutina.

Esto va para cualquiera en casa. Es mucho más sencillo mantener una casa limpia que limpiar una casa. Confía cuando te decimos esto. Es por ello que es más caro la primera vez que se limpia una casa, y menos por las veces consecuentes. Llegar a la capa inicial es la parte difícil, pero mantenerla brillante es sólo cuestión de consistencia.

4.- Trabajar juntos.

Ya sea encontrando las encimeras de la cocina o revelando el piso en la sala de juegos, más manos logran hacer que el trabajo sea liviano, especialmente si esas manos quieren hacerlo divertido. Sin embargo, ten cuidado. Estás ahí para ayudar, no para hacer todo el trabajo; no le enseñarás nada a tu hijo si no lo fomentas, autorizas y esperas su participación. Parte de ser un buen ser humano es aprender a limpiar nuestros propios líos. Estás haciendo eso literalmente en este momento, pero la lección también se extiende a otras situaciones de la vida. Mírate, multitarea.

5.- Analiza la tarea.

Si tu hijo está abrumado, divide la tarea en tres pasos. Limpiar una habitación de juguetes o un dormitorio completo puede ser abrumador, así que ayúdalos a comenzar diciendo algo así como: “Comienza por poner la ropa en el cesto” o “Hagamos todos los bloques primero” o “Guarda las muñecas, y yo les quitaré la ropa.” Al dividirla en pasos, incluso si haces uno de ellos, le estás mostrando a tu hijo cómo resolver un problema más grande.

Antes de que te des cuenta, tus hijos comprenderán que la limpieza es parte de la vida y no necesariamente una parte que no sea divertida. Después de todo, la vida es más divertida cuando puedes encontrar lo que necesitas y cuando los papás  están de buen humor.

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